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¿Cuándo toca la revisión de la caldera?

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revisión de la caldera

¿Por qué es necesario el mantenimiento de las calderas de gas?

En primer lugar, al igual que sucede con cualquier aparato que use gas, conviene tomar siempre ciertas precauciones para prevenir incidentes, ya que el gas es inflamable y cuando se quema desprende monóxido de carbono CO, en el que su inhalación es tóxica. Por eso es recomendable realizar un mantenimiento periódico de las calderas de gas (natural, propano).

Y, en segundo lugar, para asegurar el correcto funcionamiento de la caldera y prevenir costosas averías. Nada como imaginarse sin agua caliente y/o calefacción para comprender lo importante que es para nuestro bienestar.

Además, un adecuado mantenimiento también ayuda a impedir pérdidas en el rendimiento de la caldera y a reducir el consumo de energía. Gracias a ello podemos conseguir unos niveles óptimos de confort, ahorro y prolongar la vida útil de la caldera.

Así, existen dos tipos de revisiones: la de la instalación del gas y la de las calderas. Ambas son obligatorias pero se ocupan en elementos diferentes y, por ello, tienen condiciones distintas.

  • Inspección de la instalación de gas

Cuando hablamos de la inspección de la instalación de gas nos estamos refiriendo a la supervisión de todo el sistema vinculado a la misma. Esto incluye el contador, las tuberías, los mandos, las gomas y el estado de conservación propio de cada una de las partes.  Se debe realizar cada 5 años (en el caso del País Vasco, cada 4 años). Es un servicio que sólo puede ofrecer la compañía distribuidora. Para ello, se enviará a un operario contratado por la empresa y debidamente formado para esta labor. La inspección se anuncia por carta con al menos cinco días de antelación. El precio de la revisión lo establece cada comunidad autónoma y hay que tener en cuenta que siempre se cobrará junto al consumo del gas en las próximas facturas. Por ello, nunca se deberá realizar un pago al operario que realice la inspección.

  • Revisión de la caldera de gas

Por otro lado, tenemos la revisión de la caldera de gas, cuya comprobación se deberá realizar cada dos años (las calderas que utilicen otro tipo de combustible, como el gasóleo, deberán pasar una verificación anual). En el caso de las de gas, si el fabricante lo especifica en el manual de mantenimiento, puede darse el caso de que la revisión también deba realizarse cada año. No obstante, como norma general, se establece que la revisión sea cada dos años. En este caso, se revisa que el funcionamiento del equipo sea el correcto en cuanto a eficiencia energética, seguridad y durabilidad del mismo. A diferencia de la inspección del gas, la revisión de la caldera la puede realizar la compañía distribuidora, el fabricante o un profesional independiente contratado por el propio usuario. En este sentido deberemos tener en cuenta las condiciones de cada una de las opciones para escoger la que más nos convenga. Los profesionales independientes suelen ser más económicos. Sin embargo, las compañías acostumbran a tener un servicio de mantenimiento que incluye la revisión y, en algunos casos, los costes de posibles averías. De esta forma, al final, compensa contratar el servicio de mantenimiento ya que, además, suele ser más completo y ofrece mayores garantías.

 

Fuente: www.ferroli.com y www.solucionesintegralesendesa.com 

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